REVISTA DE PRENSA
¿Cuál es el análisis de la CCI sobre la relación de fuerzas entre las clases?
¿Cuál es el análisis de la CCI sobre las últimas luchas obreras?


En nuestro texto sobre la reanudación de las luchas en este número, abordamos los análisis y orientaciones de intervención que el BIPR y los grupos bordiguistas - por lo menos de algunos, entre ellos el principal (el PCI-Programma Comunista) - defendieron en las luchas recientes. Pasamos por alto la intervención y análisis de la CCI ya que detenerse, entrar en detalles sobre las posiciones contradictorias y sus lamentables consecuencias políticas, en el marco de ese texto hubiera desviado completamente la atención del lector de lo que pensamos que es esencial en la situación actual: la afirmación de la reanudación internacional de las luchas y las cuestiones políticas que esta nueva situación plantea a la clase obrera y a sus minorías comunistas. Esto es ya una señal de las tendencias de fondo que atraviesan al campo proletario. En el plano político, la CCI ya no se encuentra en el centro de las cuestiones y debates contradictorios dentro de este medio. Abordar sus posiciones actuales es ya una cuestión aparte, que se ubica en una dinámica diferente de la confrontación de las posiciones con los demás grupos. Antes, el análisis y la intervención de la CCI se colocaba siempre en el centro del "debate" sobre el curso de las luchas, porque a menudo era la primera en reconocer la existencia y la reanudación de las luchas y en plantear las cuestiones de orientación y de intervención. Hoy, su intervención es marginal y objeto de burla de muchos: de obreros, cuando la ven; de revolucionarios, cuando hacen el esfuerzo de leerla. Desgraciadamente, sus últimas publicaciones, donde toma posición sobre las luchas, van a ridiculizarla aún más y a colocarla todavía más fuera y en contra del conjunto de este campo.

Antes, en los años 1970, 1980 e incluso 1990 (diciembre 1995), el análisis de la CCI y su intervención, estuviera uno de acuerdo o no con estos, eran claros, comprensibles, únicos, a menudo tajantes, afirmados con fuerza. Todo el mundo sabía cual era su posición e intervención. Hoy, es muy difícil saber cuál es su análisis sobre las luchas obreras actuales. Ya que parece que hay tantas respuestas, diferentes, como publicaciones territoriales de esta organización. En realidad, cabría más bien preguntarse cuáles son los análisis y las orientaciones de la CCI. Tenemos aquí una organización cuyo orgullo, con razón, era el lograr hablar con una sola voz, y que sabía, mucho antes de que existieran la computadora e Internet, movilizarse y distribuir en 24 horas el mismo volante, la misma toma de posición, defender el mismo análisis y la misma orientación en una decena de países de tres continentes y en diferentes idiomas. Hoy en día, parece como si cada sección territorial estuviera abandonada a sí misma, ignorando soberbiamente lo que dicen las demás, lo que defienden y, sobre todo, lo que se escribe en la principal publicación, la Revista internacional, cuya función es trazar lo más claramente posible las grandes orientaciones para el conjunto de la prensa de la CCI, sus secciones, militantes, simpatizantes y lectores.

Desde diciembre 2003, es decir en el lapso de dos meses, han aparecido las publicaciones de las secciones norteamericana, inglesa, italiana, alemana, española y francesa (están disponibles en Internet), y la Revista internacional 116 del primer trimestre 2004. Todas esas publicaciones -tal vez con excepción de Internationalism (EUA)- fueron publicadas después de la huelga en Gran Bretaña y durante, o después de las luchas italianas. ¿Cuál es la posición de la CCI sobre la reanudación de las luchas obreras? ¿Qué dice? ¡Jamás en toda la historia de la CCI había existido tal heterogeneidad, tantas orientaciones diferentes, e incluso opuestas! En dos años de dominio sobre la CCI, los liquidacionistas han logrado liquidar también esta experiencia política, organizativa y militante, eliminando así tres décadas de combate organizativo.

La Revista internacional y Révolution internationale: las luchas y la reanudación no existen

La Revista internacional 116, una de las últimas publicaciones editadas, no dice nada sobre las luchas obreras. Ni una palabra. Su editorial, sin fecha, se enfoca sobre... ¡la captura de Saddam Hussein! (1Révolution internationale 343 de febrero tampoco dice nada, ni una palabra. Nada sobre las huelgas en Gran Bretaña. Nada sobre las huelgas en Italia. ¿Cómo es posible? Los militantes franceses podrán simular que creen, o intentar hacer creer a su alrededor, que no se han equivocado sobre el análisis del curso de luchas obreras actual, ya que no dicen nada de éste. ¡Es increíble! El sumario de Acción Proletaria 174 de enero no contiene sino un artículo vinculado con la situación de la clase obrera, Una nueva avalancha de despidos masivos, que no se encuentra disponible en el sitio Internet, lo que muestra que no se juzga esta cuestión como prioritaria y que, obviamente según parece indicarlo el título, tampoco habla de las luchas obreras en Italia y Gran Bretaña. El sumario de Weltrevolution 122 de febrero al parecer - no leemos alemán - contiene un solo artículo sobre el tema, retomado de World Revolution 269 : Viraje en la lucha de clase internacional. Volveremos enseguida sobre este artículo.

Podemos decir que estas publicaciones, de las cuales las dos primeras se elaboran principalmente en París, son la expresión y la realización de la tendencia dominante en la CCI, la del núcleo duro de la facción liquidacionista. Desde el inicio de la crisis de la CCI, esta camarilla familiar ha mostrado una capacidad increíble, asombrosa, para ignorar y, cuando es posible, deformar la realidad. Cuando ésta no le gusta, no existe o es deformada, o bien se inventa una falsa. Esto cae en parte en el ámbito de la enfermedad mental, pero les dejamos el terreno de la psicología del cual son los campeones, y nos quedamos sobre el terreno político. El razonamiento parece ser el siguiente : ya que RI y la Revista internacional - las dos principales publicaciones de la CCI que siempre han servido de referencia y de orientación para toda la prensa de la CCI ¿es necesario recordarlo? - no evocan las luchas obreras y mucho menos la reanudación internacional, entonces éstas no existen. Es exactamente el mismo "método" que fue utilizado, y sigue siendo utilizado, en la crisis organizativa interna de la CCI.

Para nosotros es claro que el trabajo de destrucción política y militante de la tradición de la CCI sigue enfocándose principalmente en su centro histórico, en París. Es preciso desacreditar las publicaciones que se realizan en este lugar y desmoralizar a la sección y los militantes que asumen su responsabilidad. Una vez destruido París -y esto abarca a nuestra fracción interna aún cuando está "formalmente" excluida-, la CCI será liquidada definitivamente y sus militantes dispersados, desmoralizados, desorientados y perdidos. Pero este trabajo no puede hacerse en un solo día sobre todo porque nuestra fracción sigue existiendo y luchando como fracción interna y encarnación de una alternativa política y organizativa en el marco de los principios de la CCI.

World Revolution, Internationalism y Rivoluzione internazionale: las luchas y la reanudación sí existen

Hay una otra tendencia en el seno de la Corriente, no cristalizada, no afirmada, pero sin embargo real que conserva todavía, aunque desgraciadamente más por inercia que por voluntad militante, algunos reflejos políticos de la antigua CCI. Como resultado, se encuentra obligada a intentar conciliar (actitud característica del centrismo) estos reflejos con la nueva política y las nuevas "orientaciones", en particular las revisionistas (véase nuestro boletín 21) definidas en el 15º congreso internacional de marzo 2003. Dichas orientaciones impiden, prohíben, reconocer de manera consecuente, política y militante, la reanudación internacional del combate obrero. La heterogeneidad de la prensa dice mucho sobre su realidad interna: cada sección se encuentra abandonada a sí misma y la facción liquidacionista continúa preocupándose de manera prioritaria en su dominio sobre el centro parisino de la CCI, que "controla" toda la organización, y en su combate personal contra el "parasitismo". Pero la tendencia "centrista", que tiende a reconocer la reanudación de las luchas, no resulta menos peligrosa ya que podría crear ilusiones entre los simpatizantes, lectores superficiales, e incluso miembros, lo que la "militancia integral"(2), mística y sectaria, de los liquidacionistas ya no logra más. Y por otra parte, bloquea cualquier intento eventual -aún cuando esta posibilidad parece débil, sabemos que "preocupa" a algunos militantes- de afirmar una resistencia, un cuestionamiento dentro de la organización –ni siquiera hablamos de análisis o de orientación alternativa- a la línea derrotista del liquidacionismo en relación a las luchas obreras.

Confrontados "directamente" con el estallido de luchas obreras, las secciones británica, norteamericana e italiana, le dedican una parte importante de su publicación, y evocan con cautela, con mucha cautela, una posible reanudación internacional de las luchas obreras.

World Revolution (Inglaterra) de noviembre escribe en Viraje en la lucha de clases internacional que "las recientes luchas son la expresión de un cambio en la situación social" y defiende incluso en un volante sobre la huelga de los correos del 1º de noviembre 2003 que "la actual huelga ilegal de 25,000 trabajadores del correo en Gran Bretaña es la última expresión de la reanudación [revival] mundial de las luchas". Internationalism 128, la publicación norteamericana, en Huelgas de trabajadores en los Estados-Unidos con fecha del 25/11/03, habla a su vez de un "viraje en la lucha de clase" y dice que "las luchas que han surgido (...) son particularmente importantes ya que han empezado a plantear cuestiones fundamentales" (subrayamos). Rivoluzione internazionale (Italia), en un artículo con fecha del 7 de diciembre sobre la huelga de los transportes urbanos en Italia, Solidaridad con los tranviarios, evoca "una reanudación que se empieza a ver un poco por todo el mundo". Finalmente, WR 270 de diciembre titula sobre La reanudación de la lucha de clases y el peligro del sindicalismo de base. Y todo esto mientras la principal publicación de la CCI, su órgano de prensa internacional, la Revista internacional publicada después de las huelgas en Gran Bretaña e Italia, después de la publicación de esos periódicos territoriales, y destinada a dar el análisis y la orientación general para el conjunto de la CCI, para sus militantes y para el conjunto de la clase obrera, ¡no dice ni una sola palabra al respecto!

Desgraciadamente, las afirmaciones sobre la reanudación de las luchas rápidamente son moderadas, matizadas, de tal manera que resulta difícil saber cuál es la verdadera perspectiva concreta, y más aún qué intervención defiende la CCI en la situación actual y en las luchas inmediatas. Pues es difícil considerar que "el desarrollo de la identidad de clase" sea una consigna eficaz para el enfrentamiento con la burguesía; "recuperar su identidad de clase" es la nueva receta de la CCI de los liquidacionistas para ocultar que se ha vuelto incapaz de plantear orientaciones inmediatas y concretas en las luchas, y orientaciones más generales, pero sin embargo igualmente concretas, en la reanudación internacional; volveremos al respecto enseguida. ¿Resultado? El lector atento ya no entiende nada, y el lector más superficial tomará lo que le conviene. Pero las contradicciones entre publicaciones y artículos, y aún en los mismos artículos, son enormes.

Internationalism defiende de manera correcta que "estas luchas están en contraste absoluto [stark contrast] con las huelgas de los años 1990" y que "las huelgas que vimos en octubre no son maniobras sindicales, sino reales manifestaciones de la combatividad creciente de la clase obrera". Después de haber mostrado que los obreros norteamericanos que lucharon, lo hicieron rechazando los acuerdos firmados por los sindicatos, o sea en contra de la posición de los sindicatos, Internationalism precisa, en una referencia explícita a las luchas internacionales -sobre las cuales se basa todo el artículo -, que "incapaces de oponerse a estos estallidos de combatividad obrera, el papel internacional y en los Estados Unidos de los sindicatos, ha sido el de sabotear estas luchas tanto como le fuera posible".

El texto de WR ya citado dice exactamente lo contrario. "A nivel inmediato, las luchas de estos años no son diferentes de las de los otros periodos desde 1989". ¿A quién creer ? ¿A Internationalism? ¿A World Revolution? ¿A la Revista internacional? Tres publicaciones, tres posiciones diferentes. Sigamos intentando. Rivoluzione : "el malestar [nuestro diccionario traduce disagio como malestar lo que nos parece extraño] del lunes 1º de diciembre sería incluso bienvenido si representara el inicio de una reanudación de las luchas obreras"(3). ¿No es esto otra posición más? ¡una cuarta! Más centrista que ésta, imposible. ¿Reanudación o no reanudación? Este razonamiento típico del centrismo conduce al planteamiento siguiente: si las luchas italianas son el inicio de la reanudación, son bienvenidas. Pero ¿Y si no son el inicio de la reanudación? ¿Serán entonces inoportunas, o sea dignas de rechazo?

Esto haría reir si no tuviera consecuencias tan negativas sobre la intervención de la CCI y finalmente catastróficas para esta organización y sus militantes. Los compañeros norteamericanos son incapaces de proporcionar alguna orientación en la situación. Están obligados a quedarse en generalidades, o más bien en trivialidades, cuyo interés para el desarrollo de las luchas y para la conciencia obrera no se le escapará a nadie : "la intervención de los revolucionarios en estas luchas debe, por una parte, buscar exponer el papel de sabotaje y aislamiento de las luchas llevado a cabo por los sindicatos y, por otra parte, ayudar la clase a recuperar su autoidentidad [self identity] como clase [!], y su comprensión de la solidaridad activa en la lucha". Sin embargo el artículo da todos los elementos para trazar orientaciones concretas de intervención adaptadas a cada situación inmediata : "aun cuando en cada caso, los obreros han rechazado los acuerdos de austeridad firmados por los sindicatos (...), en lugar de tomar en sus manos la lucha, les obreros han permitido que la dirección sindical (...) condujera la lucha y continuara las negociaciones" (subrayado por nosotros). Pues sí, camaradas de Internationalism, es aquí donde estaba el combate, es aquí donde se ubicaban las orientaciones a dar en las luchas recientes. Es luchando por tomar en sus manos la lucha, que los obreros son llevados a disputar a los sindicatos el manejo y la dirección de las luchas, o sea a asumir conscientemente el combate político en contra de los sindicatos y el sindicalismo. El que esta cuestión sea planteada, aunque no "superada", no es muestra de que la reanudación "todavía" no existe, o que sea muy débil, o que haya que matizarla. al contrario de las reservas expresadas por Internationalism -la CCI siempre ha sabido y defendido que el combate de clase encuentra y encontrará siempre obstáculos, en particular la cuestión sindical, hasta la revolución -, sino precisamente de que existe. Pues si no fuera así, la cuestión de la toma en manos no se plantearía.

Los camaradas italianos de la CCI, a pesar de que escribieron desde el inicio del movimiento, el 7 de diciembre, desgraciadamente no avanzan ninguna orientación concreta, ni tampoco general. Insisten sobre la solidaridad necesaria entre jóvenes y viejos -explicación para los no enterados: la CCI ha desarrollado otro nuevo "avance teórico" sobre la división entre la joven generación de obreros y la vieja generación como producto de la descomposición y de allí como supuesto obstáculo contra la unidad de la clase obrera. Y defienden que "hoy la clase obrera debe enfrentarse de nuevo con la verdadera cara de los sindicatos para empezar a cuestionarles, para empezar a buscar una autonomía en sus luchas". Subrayamos solamente los pasajes que están en contradicción con la realidad y que muestran cómo la CCI de hoy queda prisionera de esquemas abstractos: ¿Acaso no fueron las huelgas salvajes de los tranviarios la expresión del nuevo enfrentamiento con la verdadera cara de los sindicatos? ¿ No eran la expresión del inicio de su cuestionamiento y de la búsqueda de la autonomía? No es la primera vez que la CCI nos da la sorpresa de esperar para mañana una lucha que ya está desarrollándose ante sus ojos. Es exactamente lo que dijo en relación a las luchas de Argentina y de Francia.

¿Cabe subrayar el enorme contraste entre la intervención de la sección de la CCI en Italia y la de Battaglia Comunista? ¡La primera, en el mejor de los casos, y siendo condescendiente, llama los obreros a realizar solamente lo que ya han realizado! La segunda llama y ánima los obreros a realizar lo que todavía no han llevado a cabo.

World Revolution y el papel positivo de la burguesía... en el desarrollo de las luchas

Para terminar, abordemos la intervención de la CCI-World Revolution en la huelga de los trabajadores del correo. Es una caricatura de las contradicciones en las cuales la facción liquidacionista ha arrastrado al conjunto de la CCI hoy en día. He aquí las tonterías que la CCI está llevada a decir -se nos excusará añadir algunos comentarios.

"La actual huelga ilegal de 25,000 trabajadores del correo en Gran Bretaña es la última expresión de la reanudación mundial de las luchas. Y hay una fuerte evidencia de que la clase dominante ha provocado de manera deliberada a los obreros del correo con el objetivo de aplastarles y ‘dar un ejemplo’ a los demás sectores de la clase obrera" (volante sobre la huelga del correo, WR 269).

Primer absurdo: la burguesía provoca a una fracción de la clase obrera a una lucha que es, al mismo tiempo, la "última expresión de la reanudación mundial de las luchas". ¿Significaría esto que la burguesía impulsa "la reanudación mundial de las luchas" ?

Después de haber mostrado que los obreros se lanzaron en huelga en solidaridad activa, o sea cuando la dirección de la empresa llevó trabajo suplementario que sus compañeros se habían negado a hacer y por lo cual habían sido suspendidos, WR nos indica que "esto forma parte de una estrategia consciente de provocación [por parte de la dirección del correo británico y del gobierno] (...). Ante un aumento de la cólera obrera [faced with a rising tide of working class anger] y de desarrollo lento pero real de la conciencia obrera, esperan que, adelantándose y derrotando a los del correo, serán capaces de hacer abortar la reanudación de lucha de clase" (subrayamos nosotros).

La burguesía británica tiene fama de ser una de las más "inteligentes" del mundo. ¿Se habrá vuelto estúpida? ¿Ante un incendio que amenaza - "un aumento de la cólera obrera"-, ha tirado aceite sobre el fuego provocando la lucha? ¿Y ha animado a la expresión de la solidaridad obrera, activa y militante -y no la solidaridad que la CCI había saludado después de los atentados de Nueva York llorando de manera lamentable sobre "nuestros muertos"-, con un contenido de clase, de los obreros? Tal es el resultado de quedarse presos de esquemas del pasado, en este caso de las huelgas de diciembre 95 en Francia, y de sentirse obligados a colocar los acontecimientos en el marco de la Resolución sobre la situación internacional cuyo contenido es abiertamente revisionista (véase nuestra crítica en el boletín 21). He aquí el resultado de las "discusiones" internas de la CCI, después de las huelgas francesas de mayo-junio 2003, y la toma de posición adoptada entonces. No es la burguesía inglesa la que se ha vuelto idiota, sino la sección inglesa de la CCI. Llevando la incoherencia hasta el límite, he aquí como continúa este texto, sobre la base del análisis de la provocación burguesa:

"La clase dominante no quería liquidar al CWU [el sindicato del correo] sino acrecentar su control sobre la fuerza de trabajo -para que los trabajadores del correo abandonen sus malas costumbres y se queden en el marco legal y sindicalista. Quiere que el CWU asegure que no haya más huelgas salvajes, sino únicamente huelgas oficiales, simbólicas, ineficaces. Que no haya más llamados directos e inmediatos a la solidaridad sino solamente votos que paralicen la acción, y periodos de calma".

Resumamos: la burguesía montó una provocación para evitar las huelgas salvajes y de solidaridad, y para asegurar el control y la credibilidad de los sindicatos. Y para eso, provocó una huelga salvaje y de solidaridad que debilitó a los sindicatos. Entienda quien pueda. Pero en la lógica ridícula de la actual CCI, más bien debería aplaudir con las dos manos la lucha de los trabajadores del correo, quienes hicieron fracasar con tanto brillo la maniobra. Y debería sacar lecciones particularmente optimistas sobre la evolución de la conciencia obrera y del grado alcanzado por la lucha de clases que sobrepasan por mucho la recuperación de la identidad de clase.

¿Cómo pudieron escribir tal idiotez? ¿Cómo los militantes de la CCI pudieron leer esto sin darse cuenta de lo escrito? Ya nos hemos interrogado sobre este fenómeno -tenemos una respuesta política- en otras ocasiones. ¿No ocurrió lo mismo con la famosa resolución sobre la situación internacional adoptada en el 15º congreso internacional ? O bien los militantes ya no leen más, o bien ya no piensan más.

Obviamente, este brillante análisis debe haber provocado algunos cuestionamientos internos, a los cuales WR intenta responder en el mismo número en otro artículo, La reanudación de la lucha de clases y los peligros del sindicalismo radical. "A primera vista, puede parecer una locura [el redactor de este texto no puede reprimir una risa mientras está reproduciendo este pasaje. Notemos que la expresión inglesa utilizada es insane] para el gobierno y los directores el provocar huelgas salvajes mientras estamos viendo un nuevo desarrollo de la combatividad. Pero tienen una estrategia clara (...). La clase dominante provoca a los obreros en la lucha para dar una lección a toda la clase". Hoy se puede decir que ésta ha sido particularmente exitosa, como lo muestra el inicio de la huelga de los bomberos en referencia explícita con los del correo (véase nuestro texto sobre La reanudación internacional de las luchas en este mismo número).

¿En estas condiciones, con esta visión, cuál podía ser la intervención de la CCI en la huelga del correo británico ? Después del llamado a que los obreros "no defiendan a los sindicatos", a "defender todo lo que exprese su independencia y su capacidad para organizarse por ellos mismos" [¿ Qué quiere decir, sobre todo en plena lucha, "la defensa de las capacidades para organizarse por ellos mismos" ?], WR llama a que "las asambleas masivas sean los verdaderos centros de discusión y de decisión (...), [a que] las delegaciones a otros trabajadores, o para negociar con los patrones, sean controladas directamente por las asambleas masivas". Formalmente, esta orientación parece correcta a nivel general. E implica precisamente retomar la consigna de tomar en las manos la lucha, que ya fue planteada en las huelgas en Francia y en Italia, y declinarla en función de las situaciones locales y de los momentos particulares. Esta consigna, lo recordamos, y con la condición de que corresponda a las potencialidades del momento, contiene de manera inevitable la confrontación política con la burguesía y con los sindicatos. Pero concretamente, WR no podía adaptar, "declinar", esta orientación general a las situaciones y a los momentos concretos de esta movilización en consignas inmediatas y realizables : debido a que, el punto de partida, el "análisis" del movimiento era que se trataba de una “provocación” con miras a infligir una derrota a toda la clase obrera. Y enseguida, otra dimensión del problema, ¿cómo hubieran podido los militantes movilizarse con convicción y entusiasmo ante tal contradicción?

Es aquí donde radica el peligro del centrismo sobre este tema. Al contrario del oportunismo declarado de los liquidacionistas de la Revista internacional y de Révolution internationale que escupe abiertamente su desprecio, su indiferentismo y su derrotismo hacia las huelgas obreras, el centrismo hace alarde formalmente de un reconocimiento de la reanudación de las luchas y avanza formalmente orientaciones y consignas que puedan ser justas en sí pero que están vacías de contenido real. "Detrás de la forma equívoca de los soviets, todavía hay que destacar el contenido de clase" dice Trotsky en su Historia de la revolución rusa advirtiendo contra una visión formal de la forma de organización. "Detrás de la forma equívoca [de la "autoorganización"], todavía hay que desprender el contenido de clase". La orientación dada por los centristas de WR, vaciada de su contenido de clase, se transforma o se transformará de manera inevitable, en lo concreto, en las luchas cotidianas, y, por supuesto, con tal de que se intervenga, en una defensa de la organización de las luchas, de la "autoorganización", concebida y defendida en sí, como una garantía de desarrollo de las luchas. "El fetichismo de la forma de organización representa, por extraño que aparezca a primer vista, una enfermedad muy frecuente precisamente en los medios revolucionarios" (idem). (Volvemos en este boletín sobre esta cuestión en el texto anterior sobre La cuestión de la forma de organización.)

¿Recuperar "la identidad de clase"?

Volvamos, para terminar, sobre la nueva receta de la CCI, sobre la ayuda que los revolucionarios deberían aportar hoy a la clase obrera para que ésta "recupere su autoidentidad [self identity] como clase". Es una de las orientaciones que dan los compañeros norteamericanos para las luchas actuales en su artículo ya citado. ¿Qué significa esto? He aquí cómo el texto -¿de referencia? ¿de orientación?- de WR 269 sobre el Viraje en la lucha de clase internacional nos explica lo que significa esta consigna : "La capacidad del proletariado para recuperar y reforzar su identidad de clase es central para esta perspectiva [de desarrollo de las luchas obreras hacia los enfrentamientos de clase decisivos]. Por ‘identidad de clase’, entendemos la comprensión de formar parte de una clase que tiene intereses comunes que defender". Esta orientación es tan estúpida como los "grandes avances teóricos" con los cuales el liquidacionismo nos gratificó acerca de la confianza, la solidaridad y la indignación revolucionaria, de los que ya nadie se acuerda. No tiene sentido en la situación concreta. Tenemos a la CCI llamando a los obreros a "recuperar su identidad de clase", o sea a tomar conciencia de que forman parte de una misma "clase que tiene intereses comunes que defender", como condición previa para el desarrollo del combate obrero... en el momento mismo en que miles de obreros se encuentran luchando y planteando reivindicaciones comunes y unitarias. Definitivamente, la CCI ya no está en la vanguardia de la lucha obrera sino, en el mejor de los casos como Internationalism o World Revolution en el trasero de las luchas y la dinámica obreras.

En suma, la deriva oportunista sigue profundizándose y extendiéndose, verdadero cáncer, en el conjunto del cuerpo y las funciones de nuestra organización. La reanudación internacional de las luchas -también esto es uno de sus "meritos"- viene revelar y acelerar aún más este proceso.

Finalmente, y esperamos que el lector nos excusará por volver sobre el tema a través de este mensaje directamente dirigido a la facción liquidacionista. Después de la Reunión Pública en París del mes de junio, sobre las huelgas de mayo-junio 2003 en Francia, pusimos en evidencia en nuestro boletín 19 las aberraciones y las intervenciones contradictorias y opuestas de los militantes de la CCI sobre el análisis de esta lucha. Esto fue insoportable para los liquidacionistas. Esa es la verdadera razón "política" de nuestra prohibición para asistir a estas reuniones, en las cuales ya teníamos prohibida la intervención oral. Y ahora que ponemos aún más en evidencia las contradicciones y las oposiciones políticas reales de la actual CCI, ¿van a prohibirnos la lectura de la prensa? ¿Cómo le van a hacer? Esto explicaría porqué ahora los militantes se niegan vendérnosla cuando los encontramos, o se niegan a establecer la suscripción a Revolución Mundial (México), quedándose con el dinero con el pretexto de que seríamos supuestos ladrones.

Hasta en sus aspectos más lamentables, su política, inevitable, ineluctablemente, en todos los planos, se vuelve contra la CCI.

Febrero 4, 2004.


NOTAS:

1. Véase nuestra toma de posición sobre esta publicación en este número.

2. Sobre el "militantismo integral", véase nuestros boletines, en particular en el n°16, el Informe de actividades de la fracción para el congreso de la CCI y en el n°11 Elementos de explicación de la crisis de la CCI.

3. "Il disagio di lunedi 1 dicembre è addirittura benvenuto se esso rappresenta l'inizio di una ripresa delle lotte operaie". Esperamos haberlo traducido correctamente.

Boletín Comunista Nº 23 – Fracción Interna de la CCI