En
el número 466 de su revista Le Prolétaire, el
PCI publica un artículo sobre el 'frentismo político'
que habrían expresado tanto la CCI como nuestra fracción
al proponer una intervención común durante la guerra en
Irak.
La primera cuestión a revelar en este artículo
es el hecho de que el PCI ve "la mima tendencia al frentismo
político" en las dos posturas, las que no están
en el mismo plano. Antes de ir más al fondo de la cuestión
de la confrontación de posiciones políticas y de la
manera en que esta confrontación se ha planteado siempre en el
movimiento obrero, debemos aclarar este punto.
Acción común y ayuda puntual
No
queremos, ni podemos, juzgar acerca de la postura de la CCI actual
por la simple razón de que no conocemos a lo que se refieren
los camaradas del PCI. Lo que se puede entender es que la CCI ha
propuesto al PCI (y a otros grupos del MPP) llevar a cabo acciones
comunes ante la guerra. Estas acciones estarían basadas en un
marco de acuerdo mínimo sobre las posiciones. Se trataba por
tanto de prever hacer un volante común y mantener reuniones
públicas comunes, allí donde fuera posible.
Era por
tanto cuestión, de un modo u otro, de ponerse de acuerdo sobre
una base política común mínima.
En cuanto a
nuestra fracción, esta propuso al PCI (así como a otros
grupos constituidos del MPP, incluso la CCI, naturalmente) unir sus
fuerzas militantes para la difusión de un volante de esos
grupos, en la medida en que estuviéramos de acuerdo
globalmente con el punto de vista que se expresara en ellos.
Así
que nosotros nos situamos más bien, ante el conjunto del MPP,
como un aporte de fuerzas militantes, con la única condición
de que el contenido del documento difundido correspondiera
globalmente a nuestro propio punto de vista. Jamás hablamos de
discutir el contenido previamente, ni de buscar una base de acuerdo
con los grupos concernidos.
La postura de la Fracción no es
pues igual a la de la CCI y ello debería haber sido evidente
para los camaradas del PCI. En el primer caso, el de la CCI, la
crítica del PCI se basa en hechos reales, incluso si no
estamos de acuerdo con éste último. En el segundo caso,
el de la Fracción, la crítica no tiene fundamento
porque se nos atribuye una postura que no es la nuestra…
Más
allá de estos razonamientos, es más bien sobre el fondo
de la cuestión, sobre las relaciones entre grupos políticos
del proletariado, sobre lo que queremos abordar.
Frentismo, convergencias coyunturales y confrontación de puntos de vista
Cualesquiera
que sean los motivos circunstanciales que han llevado a la dirección
actual de la CCI a hacer esas propuestas, cualesquiera que sean las
incoherencias de esta dirección que, según el PCI, ha
establecido una postura desde el 11 de febrero mientras que ésta
no comenzará a difundir un volante más que casi un mes
y medio más tarde, a pesar de ello, decimos, la preocupación
de la CCI nos parece justa.
Primero, la caracterización de
‘frentismo político’ aplicada por el PCI es por lo
menos, aventurada y poco fundada. He aquí, en efecto, la
definición que los camaradas dan sobre el ‘frentismo
político’:
"Acción unitaria entre
organizaciones a pesar de que sus divergencias son sobre puntos
fundamentales y no de detalle ". Le Prolétaire
n°446, p.6.
¿En qué, el hecho de llevar a cabo
una acción al lado de otro grupo implica que uno o el otro (o
los dos) pierdan o abandonen sus posiciones políticas
propias?
¿En qué el hecho de ‘marchar lado a
lado’ en una situación particular impediría
combatir las posiciones que se juzgan falsas en el ‘programa’
del otro?
¿Por qué, si se considera que el
reagrupamiento de las fuerzas en tal situación permite un
impacto más importante en la clase, ello conduciría a
la confusión, a "ocultar a los ojos de los proletarios
(…) divergencias irreconciliables" ?
Toda
la historia del movimiento obrero muestra, por el contrario, que los
organismos políticos del proletariado han procedido de esta
manera.
Las relaciones de Marx con la Liga de los Comunistas y
luego con el cartismo inglés, con las corrientes eisenachianas
y lassalleanas del partido alemán, con los reagrupamientos
políticos de la pequeñaburguesía francesa o
italiana, etc., son perfectamente conocidos y admitidos. Todo este
trabajo tenía como objetivo, por una parte, dirigirse lo más
ampliamente posible a la clase obrera (incluso mediante algunas
expresiones políticas ambiguas) y, por otra, ‘seleccionar’
a los elementos más claros para la organización
política de la clase, el Partido.
La práctica de
Lenin, durante toda su vida, consistió en ‘llevar a cabo
acciones comunes’ o ‘unitarias’ con los grupos (u
organizaciones) ‘a pesar de divergencias fundamentales’
que tuviera con ellos. Lo hizo con los mencheviques de 1903 a 1912 (y
más) mientras que llevaba a cabo, al mismo tiempo, un combate
político encarnizado contra las posiciones políticas
prácticas de esa corriente. Y no apelaba menos a la unión
de las organizaciones obreras de base del partido a trabajar
conjuntamente en el terreno inmediato. Es la misma concepción
la que llevó a Lenin y Rosa Luxemburg a combatir juntos el
revisionismo y el oportunismo, especialmente durante los congresos de
la Internacional socialista. Estaban sin embargo perfectamente
conscientes, tanto uno como el otro, de las divergencias que les
separaban sobre cuestiones fundamentales. ¿En qué la
lucha de Lenin y Rosa les impidió a uno o al otro, llevar a
cabo al mismo tiempo la lucha política y teórica contra
las concepciones que consideraban falsas en uno o el otro?
Es
tener una concepción más bien… particular de la
historia el referirse a Lenin que "rompió con la falsa
unidad de Zimmerwald" (ídem) al omitir ve que es
precisamente el combato por Zimmerwald que ha llevado a cabo
Lenin, y luego su combate dentro de Zimmerwald contra las
concepciones centristas y por la defensa del verdadero
internacionalismo lo que le han permitido, luego de algunos años,
reagrupar las fuerzas revolucionarias sobre la base de las
lecciones de Zimmerwald y de la crítica de sus
debilidades.
Por supuesto, hubo que pasar por la ‘falsa
unidad de Zimmerwald’ para llegar a la IC (¡cuatro años
más tarde, al menos!) pero si se rechaza las etapas del
movimiento (por definición incompletas) se llega
necesariamente a rechazar la llegada: rechazar Zimmerwald conduce a
rechazar la IC de 1919.
En cuanto a la Izquierda italiana en el
combate contra la degeneración de la IC, los camaradas cometen
el mismo error. Olvidan que el combate de los militantes de la
Izquierda en los años 1920 y 1930 consistió de entrada,
en tanto que fracción precisamente, intentar reagrupar las
energías aún sanas en el interior de la clase sobre
bases políticas claras. Y, para ello, combatieron en el
interior de la oposición llamada ‘trotskista’ y
luego al lado de esta oposición cuando las divergencias
volvieron la ‘cohabitación’ imposible. Pero, allí
también, las divergencias fundamentales nunca impidieron ni
las ‘acciones unitarias’ ni las batallas políticas
sobre esas divergencias. Y se puede añadir que, si bien la
Izquierda impulsó la clarificación política de
manera intransigente al punto de llegar a la separación
organizativa, habría aceptado con entusiasmo continuar
participando en la oposición trotskista para hacer triunfar su
punto de vista, si ésta no hubiera sido excluida por
iniciativa de Trotsky a finales de 1933 y principios de 1934, durante
la Conferencia de la Oposición de Izquierda internacional. Al
igual que hizo todo (¡salvo renegar, por supuesto!) antes y
después de 1928 para que sus militantes pudieran continuar su
combate en el interior de los PC hasta su exclusión.
Este
último elemento nos conduce a la cuestión de la
dinámica que va hacia el Partido.
De la ‘pureza’ de los orígenes
Así
pues, el PCI busca "… volver cada vez más claro
y tajante lo que distingue al comunismo auténtico de todas las
falsa posiciones y (…) no cesar la lucha política
contra las organizaciones que se vinculan a éstas, a pesar de
sus proclamas falaces de parentela política.”
Para
definir (o distinguir) este ‘comunismo auténtico), los
camaradas se refieren a la tradición de la Izquierda llamada
‘italiana’. Y firmamos a dos manos esta definición.
Precisando que la historia, los combates reales que han llevado a
cabo los militantes de esta corriente (o de esta tradición, si
se prefiere), que las precisiones y aportaciones al programa que han
cumplido pertenecen también plenamente al ‘comunismo
auténtico’. La Izquierda comunista, en el hilo de su
historia (especialmente el terrible periodo de los años 1920 y
1930) ha mantenido el rumbo, respondido a numerosas cuestiones del
momento y abierto otras. A estas cuestiones, las respuestas en
ocasiones han sido diversas y divergentes. Es por esta razón
que existen varias ‘ramas’ que se reclaman actualmente
con razón de esta tradición. Y las cuestiones que
nuestros camaradas del pasado dejaron en suspenso (o con respuestas
diversas, lo que es lo mismo) corresponde a nuestra generación
retomarlas y resolverlas. O tratar de hacerlo. Y esto, en el marco de
las adquisiciones de la Izquierda comunista, y ¡en ningún
otro!
Que los camaradas de la ‘rama’ llamada
‘bordiguista’ defiendan el punto de vista según el
cual ellos representan la 'línea directa sin variación'
, lo hemos comprendido bien y no perderemos nuestro tiempo, en este
texto, tratando de convencerlos de lo contrario (esta cuestión
nos parece precisamente ser digna de un debate político). Lo
que estamos decididos a hacer, en cambio, es lo que la CCI ha hecho
hasta estos últimos años. Revelar los callejones en los
cuales esta corriente se encierra y llevar a cabo el combate político
no solamente para que se abra y viva la lucha política sobre
estas cuestiones que quedaron en suspenso, sino también para
que quienes llevan a cabo este combate lo hagan conscientemente sobre
las bases de las adquisiciones esenciales de la Izquierda comunista y
en el marco del medio político, o para decir mejor, del campo
proletario.
Los camaradas del PCI pueden tranquilizarse, nuestra
Fracción no tiene nada que ver con ‘proclamas de
parentela política’. Nuestro combate de fracción
no se sitúa allí y no buscamos el calor de una
tranquila fraternidad; el parentesco, si hay un parentesco, es un
combate, porque es el producto y la continuidad de los combates
políticos que se han llevado a cabo en el seno de la
Izquierda, a todo lo largo de su historia.
La Fracción
Fracción interna de la CCI - Boletín 20