Este número 11, es el segundo número que dirigimos ya no solamente a los militantes de la CCI, sino al medio político proletario en sentido amplio.
¿Por qué número 11?
Los lectores no miembros de la CCI de este Boletín se van a interrogar sobre su numeración: número 11
¿"Dónde está el número 10?" Excepcionalmente, el 10 ha sido dirigido únicamente a los miembros de la CCI. Trata de la historia de su órgano central, el "SI" en el seno del cual habría supuestamente reinado un clan -el "clan-pavillon-bis" compuesto de 5 militantes (de 6), quienes habrían estado animados de celos contra el 6º durante varios años, si no es que décadas. Tal es la famosa teoría que ha sido "adoptada" en los corredores del 14º congreso de la CCI en mayo 2001. Nuestro número 10, que responde también a esta acusación es, evidentemente, importante para comprender la génesis de la crisis de la CCI, echa abajo todas las explicaciones tenebrosas de los "liquidacionistas" al frente de los órganos centrales actuales de la CCI que se ocultan, según el momento, detrás de la "explicación" que les acomoda: tan pronto la existencia de un clan de militantes animados por el odio personal, o bien la de un "individuo turbio" o "gurús" como en las organizaciones de la burguesía, o bien "gamberros" que no respetan ni los estatutos ni la disciplina de la organización. ¡Estas acusaciones son más fáciles que el deber de tratar las cuestiones políticas de fondo que son mucho más complejas!
Este histórico del SI que constituye el número 10 (SI que actualmente ha perdido la mayoría de sus miembros, tal como el antiguo secretariado del órgano central de la sección en Francia), pretende ser un jalón importante en la explicación de la crisis y representa uno de los instrumentos para trazar todas las lecciones políticas. La redacción de este documento había sido terminada en julio de 2001. Está basado únicamente en las notas del SI y también las del Buró Internacional, que muestran la realidad de los hechos, las dificultades que el SI y el BI han encontrado en su trabajo cotidiano, en particular en el plano de ciertas dificultades militantes y también de ciertos comportamientos. Jamás ha sido publicado en la CCI de entrada por que se nos "prohibía" utilizar las notas del órgano central en tanto que la facción liquidacionista podía utilizarlas como le pareciera en los boletines internos, después, una vez que fue adoptada la tesis del clan, hemos querido, contrariamente a los "liquidacionistas", llevar un combate sobre el fondo de las cuestiones políticas y no enfocarnos en la "pequeña historia". Es forzoso constatar que no hemos logrado tener un debate político en la CCI. Lo que es más, fuimos excluidos sin haber sido invitados a su congreso (para asistir, teníamos que renunciar a nuestras posiciones políticas: pasar individualmente ante una nueva comisión [comisionitis ¡cuándo nos dejarás!] que debía juzgar sobre la validez de nuestra defensa y que debía presentar en el congreso las razones de nuestra aceptación o rechazo. El congreso debía finalmente vota, sin discusión sobre este informe, nuestra presencia o no en su seno. Compréndalo quien pueda).
Hemos estimado sin embargo necesario dar a nuestros camaradas de la CCI todos los medios y todas las posibilidades para juzgar también sobre la "pequeña historia" que no subestimamos del todo y que no despreciamos porque es un de los acontecimientos importantes de la crisis que, además, plantea también cuestiones políticas de primera importancia, en particular la cuestión de la militancia comunista, es por ello que les hemos dirigido específicamente el número 10.
Evidentemente, nos dedicamos a hacer un balance político de la grave crisis que atraviesa la CCI lo que servirá de lecciones al medio político proletario actual y al movimiento obrero de mañana, así como a los militantes de la CCI misma que, un día u otro, estarán obligados a reconocer que hubo una crisis, aunque solo fuera porque ésta anuncia otras por venir. El texto "Elementos de explicación de la crisis de la CCI" que aparece en este número constituye un primer resultado de nuestro trabajo de retorno crítico sobre la historia de los diez últimos años en la CCI. Retoma esencialmente la presentación oral que hicimos durante nuestro encuentro con el BIPR y constituye de algún modo una primera síntesis política de esta "pequeña historia" del SI.
Cuando terminemos de trazar todas las lecciones de la crisis podremos dar parte de su contenido a quienes demanden explicaciones complementarias.
Un boletín de discusión en el seno del medio
Cuando decidimos transformar el boletín de la fracción en boletín de discusión en el seno del Medio Político Proletario, teníamos la convicción de que tendría un eco y que se volvería un vector de discusión en su seno. Igualmente sabíamos esto lo hemos defendido en la CCI hace ya más de un año (inicios de 2001)- que algo pasaba en su seno: el desarrollo de una cierta reflexión política ante la agravación de la situación mundial (crisis, tensiones guerreras
).
Tuvimos también la debilidad de creer desde febrero de 2002 que nuestro combate no es solamente nuestro. Es el de todos los que han comprendido que lo que pasaba en la CCI era un drama, un desastre para todo el medio y para todos los militantes revolucionarios e internacionalistas.
La CCI, la mayor organización de la izquierda comunista y la que desde finales de los años 60 con el cambio de curso hacia enfrentamientos decisivos entre nuestra clase y la burguesía, había sido el principal vector de reagrupamiento de las energías revolucionarias, está en crisis profunda. ¿Puede ser que no se mostrará? Tanto más que era el principal polo de reagrupamiento era normal considerar que los elementos que se desprendían sin principios aún reclamándose de sus posiciones políticas, se volvían reagrupamientos sin verdadera razón de ser, que la parasitaban. Actualmente, la organización que pretende ser la continuidad de la CCI, debido a un inicio de proceso de degeneración y de su descarte del medio político proletario, tiende a volverse cada vez más, ella misma, el parásito de la izquierda comunista al desacreditarla, y un obstáculo para su unidad en un periodo de fuertes retos.
Hemos recibido cierta cantidad de cartas. Saludamos de entrada a los camaradas que nos han escrito por las preocupaciones que expresan y la solidaridad que nos testimonian. Debido a nuestras débiles fuerzas no podemos responder a todos tan rápidamente como lo deseamos. Trataremos de no dejar de lado sin embargo ninguna cuestión de fondo.
Damos en este boletín cuenta de los testimonios de quienes nos dan su apoyo o no dudan para expresar su opinión sobre la crisis de la CCI. Lo que es esencial, es que el debate sea lanzado. Y deseamos también que unos se respondan a los otros.
Buscaremos:
- Hacer el balance de más de 30 años de combate de la CCI en el plano político, teórico y organizativo;
- Sacar las enseñanzas de la crisis y del proceso entablado en el seno de la CCI especialmente al nivel del régimen interior de las organizaciones comunistas, y particularmente sobre la disciplina;
- Discutir profundamente sobre la situación política general, sobre los tres aspectos: Guerra, crisis económica y lucha de clases y sus implicaciones para la intervención de los revolucionarios.
Todos los correos que publicamos han sido dirigidos no a nuestra fracción, sino a todos los militantes de la CCI. No sabemos si su dirección actual los habrá publicado en su prensa interna, en todo caso nuestra fracción estima en efecto importante que lleguen a sus destinatarios y nuestro boletín les dá el medio. Son muy emotivas, particularmente la de un antiguo camarada de la CCI (M). Con frecuencia los camaradas rechazan tanto a la facción liquidacionista como a nuestra Fracción por desconocer la naturaleza de los desacuerdos. Sin embargo, se puede constatar que los argumentos planteados son los mismos que los retomados por la Fracción y que lejos de alegrarse ante la crisis de la CCI, los camaradas se inquietan profundamente por las consecuencias políticas para la CCI misma, para los militantes; y sobre todo por la credibilidad de las posiciones políticas de la CCI y de manera general por la credibilidad del conjunto de las voces de la Izquierda Comunista. Tales motivaciones deben saludarse y aprobamos ciento por ciento la preocupación que expresan.
1.- Se constata que no hay en estas correspondencias ni críticas, ni rechazo a la CCI, sino un llamado a la razón a la CCI y sus militantes. La CCI solamente ve enemigos alrededor de ella. Pero, aquí se constata, y solamente se ven camaradas agobiados por la imagen que refleja la CCI.
Llamo a pesar de todo, y como última tentativa, a la razón de los miembros de la CCI (M).
Debo reconocer mi turbación al descubrirse la crisis que afecta a la CCI y el giro que toma, mi turbación así como mi inquietud, no tanto porque debilita a una organización revolucionaria, sino porque amenaza con debilitar al medio internacionalista en su conjunto. (D
)
2.- El método para abordar los desacuerdos en una organización. Era el de la CCI cuando era un organismo sano.
Cuando la CCI estaba sana, decía, con justeza, que las divergencias correspondían al proceso normal y deseable de elaboración de las posiciones revolucionarias. Afirmaba, con razón, que la solución de la crisis podía conducir a una separación organizativa, pero que ello no era forzosamente negativo si la escisión se daba en la claridad y el respeto revolucionario mutuo de las partes en divorcio, con la convicción de que cada uno tenía la validez de sus propias posiciones, de la falsa visión del carácter negativo de las creencias adversas y si, por áspero y duro que se revelara el combate político, diera prueba de ser precisamente político. (M)
El debate entre los revolucionarios debe reforzar a sus organizaciones, es lo que nos recuerda D:
Porque no solamente el conflicto trata esencialmente sobre cuestiones organizativas, sino que incluso sobre esas cuestiones, las dos partes presentes se reclaman de los mismos principios y de las mismas referencias históricas; cada parte acusa a la otra de no respetar estos principios y de traicionar estas referencias. No es pues una polémica que podría ayudar a la clarificación. En el debate actual, los lectores no ven los desacuerdos políticos porque los órganos centrales de la CCI los niegan y plantean todo en términos de disciplina organizativa o de clanes animados por gurús....
O bien no hay ninguna divergencia o bien existe y hay que entablar el debate político, cosa que no quiere sobre todo hacer la CCI actual.
3.- Actualmente, la CCI rechaza su método, el que tenía en el pasado, lo que lleva inexorablemente a una escisión y al proceso de esclerosis de la CCI
.
Cualquiera que sea la naturaleza de las divergencias que aparezcan, conducen de una parte a una dislocación y de otra parte a una crisis donde los argumentos políticos ceden el lugar a una lamentable riña de sectarios simplemente ocupados de la sobrevivencia de la casa , del dominio sobre ella, y ya no de su razón de existir para la causa revolucionaria(M).
¿Qué se ve?
Los contornos políticos son en uno y otro caso de lo más confusos mientras que las manifestaciones prácticas aparecen en un día como infrapolítica con una claridad deslumbrante: Humillaciones, puestas en cuarentena, procedimientos judiciales y policíacos, cacería de brujas, a los gurús y a los clanes verdaderos o supuestos, intimidaciones, amenazas, excomuniones y denuncias públicas recíprocas de las partes implicadas... ¡Qué consternante espectáculo! ¿No se estará en vías de revivir las costumbres que los PC estalinizados de los años 1920-1930 instituyeron en su seno contra los oponentes excluidos o dimitientes? Tanto más grave aparece este marco por cuanto se repite y se va agravando. El camarada, como lo hemos calificado en nuestros boletines, citando el ejemplo histórico del Comité de la Entente y del PC italiano en 1925, y del PCF desde los años 23 con la exclusión de Souvarine, hace la comparación con los métodos de la estalinización.
Otra correspondencia, la de Ray, nos dice que estos métodos disciplinarios y burocráticos son también bien conocidos en las organizaciones trotskistas, organizaciones de la burguesía:
A fines de marzo recibí una carta de la CCI explicándome que Jonás tenía amigos y bajo el pretexto de que 'ante tales comportamientos destructores, y no a las divergencias y desacuerdos políticos, la organización no tenía otra posibilidad, para asegurar su defensa y sobreviviencia, más que tomar las sanciones previstas por los estatutos'.
'Perdónenme camaradas, pero como ustedes son pequeños salvajes, en contra de mi voluntad profunda,se han excluido a sí mismos de laganización'. Esta fórmula ha sido siempre empleada en las organizaciones 'trotskystas' con fines contrarrevolucionarios para excluir a los militantes obreros que planteaban cuestiones demasiado molestas y que llevaban el riesgo de desenmascarar la política oportunista de dichas organizaciones trotskystas.
Camaradas de la CCI, no acepto sus métodos, tal como no acepto el pretexto en el pasaje siguiente que habla de la fracción en estos términos: 'este fenómeno de una organización en la organización, que actúa en su seno como un cuerpo parásito y destructor, no es nuevo'. (Ray)
Ellos (los simpatizantes)
pueden también remarcar (...) que la CCI, que, con razón busca mantenerse en el marco de un cierto formalismo, debería mejor aceptar como un hecho cumplido la constitución de la Fracción, sin dejar de considerar que nada la justificaba (D). Y el camarada concluye con este pasaje diciendo:
Pero sobre todo, lo importante no es saber quién está en su derecho. Es esta una reacción totalmente sana. Se trata de discutir política porque tenemos que ver con una organización política y no de buscar jurídicamente quién tiene derecho.
4.- Los camaradas, con razón, se sienten aplastados por el espectáculo de la CCI que está en camino de arruinar la imagen de toda organización revolucionaria.
¿A fuerza de mostrar ejemplos desoladores y nauseabundos, ella (la CCI) está (...) en vías de trabajar para arruinar la imagen del combate revolucionario y para provocar el asco hacia toda organización comunista en nuestra época de desorientación política?
Y nuevamente, como nosotros, el camarada M plantea las verdaderas cuestiones. Su testimonio es muy emotivo y lo reconocemos como un verdadero combatiente de nuestra clase.
Yo estoy abrumado por la perspectiva de ver a toda una capitalización de la experiencia revolucionaria dilapidada, estropeada, deformada y vuelta en su contrario por la alineación individual de los militantes, mis compañeros estimables de ayer, que produce ahora de manera obstinada la CCI, como cuerpo maquinizado. (M).
5.- ¿Qué hacer?
El camarada M nos dice que hacía falta un alerta antes de discutir a fondo. Desgraciadamente, puede ser demasiado tarde para este alerta si bien nada está jugado definitivamente en política; son pues las cuestiones de fondo las que hay que discutir ahora. Es por ello que abrimos las columnas del boletín para discutir.
El alerta que se les impone no se realizará sin una profunda, implacable, interrogación sobre los orígenes de la deriva de la Corriente. Son antiguos y muestran una interacción entre las bases políticas o análisis superados por el desarrollo real de los hechos capitalstas y concepciones organizativas viciadas, sin duda insuficientes desde el origen. Yo podría escribirles sobre esto, sin demandarles estar de acuerdo conmigo ni prohibirse de tener otras explicaciones,o de condenar las mías; pero por el momento no es de este debate político franco y sin complacencias de lo que se trata. Lo que importa primero es restablecer la lucidez de pensamiento sobre la realidad de un estado de hecho: el hundimiento de la CCI en la degeneración y todas las consecuencias de ello que exponen de manera cruel y terrible las crisis actuales de vuestra organización.
Después se verá...
¡Entonces camaradas al trabajo, a vuestras plumas! La reflexión, la continuación de la maravillosa aventura que nació a fines de los años 60 es abandonada por la CCI actual; es todo el medio revolucionario e internacionalista el que debe comprometerse en la tarea de reconstrucción de una Izquierda Comunista. Todos ustedes son requeridos. Es lo que nos dice el camarada D:
Sin embargo, solamente de este medio internacionalista podrían venir reales perspectivas. Y en la hora en que toda una parte de la humanidad se encuentra desorientada, en la desesperanza, estas perspectivas hacen más falta que nunca.
Sobre la última reunión pública de la CCI, reunión llamada de "defensa de la organización"
Publicamos igualmente en este boletín otras correspondencias como complemento de nuestra toma de posición sobre la Reunión Pública de la CCI del 4 de mayo del 2002 en París, la que un participante a calificado de
'¡Proceso de Moscú, puerta de Choisy!'. Los camaradas podrán juzgar sobre las lecciones políticas que trazamos y del sentido de nuestra intervención oral durante esta reunión (ver Revolutión Internationale No. 324 y World Revolutión No. 225 de junio del 2002) y de las lecciones políticas que la CCI actual ha trazado().
Respecto a las afirmaciones contenidas en este artículo, reiteramos nuestro llamado a los militantes y a los simpatizantes de la CCI: pueden escribirnos y plantearnos todas las cuestiones que deseen. No somos nosotros los que tenemos cosas que ocultar o tergiversar. En consecuencia, estamos dispuestos no solamente a responder a toda cuestión o duda sobre el tema de nuestra honestidad y nuestro compromiso comunista, sino también a proporcionarles los hechos concretos y verificables que revelan ciertos métodos y prácticas militantes que no solamente traicionan los principios y la tradición del movimiento obrero, de la CCI y de toda la Izquierda Comunista, sino que conducen a la destrucción pura y simple de ésta.
En fin, seguimos a través del boletín tomando posición sobre la resolución acerca de la situación internacional en tanto que Fracción Interna de la CCI. Esta reflexión forma parte de nuestras responsabilidades; a pesar del rechazo a nuestra participación en el último congreso, el trabajo que podíamos hacer dentro de la organización, nos comprometemos a continuarlo fuera de ella.
Por la Fracción, le 4/06/02