Advertencia: No pudimos como lo deseábamos enviar a tiempo este informe al BIPR, con el fin de que se corrigieran los errores eventuales que pudiéramos cometer en la retranscripción de las intervenciones de sus militantes. Si fuera el caso, nos comprometemos a publicar las correcciones sobre esta reunión que juzgue oportunas.
Esta reunión tuvo lugar a solicitud de la Fracción (). Esta concretiza su voluntad de dirigirse al MPP (), luego de su estimación sobre una crisis mayor de la CCI y una deriva gravísima de ésta sobre el plano de su funcionamiento interno, y asimismo, estando ambas íntimamente ligados, sobre el plano de una deriva en sus concepciones políticas, particularmente en su nueva manera de aprehender la cuestión de la solución de divergencias políticas o de situaciones de crisis en su seno.
Esta reunión es histórica porque confirma que algo esta en vías de suceder en el Medio político revolucionario. Ya lo habíamos señalado antes. Pero la CCI actual lo ha olvidado. Un proceso de reflexión subterráneo es emprendido de manera profunda en nuestra clase. Esta reunión es el testimonio; cuando una voluntad seria de discusión se inicia; las organizaciones del Medio se movilizan. Actualmente, la tarea de reunir las energías revolucionarias, es responsabilidad del BIPR, porque la CCI ha fallado en esta política de reagrupamiento de energías revolucionarias. Está demasiado comprometida en una política de expulsión de sus filas de los elementos que ella juzga como peligrosos o parásitos.
La actitud que ha tenido nuestra Fracción de dirigirse al MPP es inédito: jamás una minoría de la CCI con divergencias sobre un conjunto de puntos había tenido el reflejo de interpelar al MPP. Sin embargo, este paso se inscribe en la tradición y en los principios de los que se reivindica la CCI:
- Una voluntad política de apertura, de debate como medio de una clarificación al seno del Medio Político en sentido amplio, concreción del principio siempre defendido hasta la actualidad, de trabajar por el desarrollo de una dinámica de reagrupamiento de las energías revolucionarias.
- Principio según el cual los problemas políticos no pueden arreglarse en un círculo estrecho, sino que deben ser el objeto de la discusión más amplia posible mediante la confrontación de los argumentos.
Estos son por lo demás, los mismos principios que la CCI había puesto en práctica cada vez que identificaba en su propio seno problemas que arriesgaban con trabar su funcionamiento y por consecuencia su actividad y su capacidad para cumplir su función al seno de la clase obrera. Es así como habíamos comenzado a plantear los términos de un debate en relación a la confianza y la solidaridad en la primavera del 2000 luego de diversas manifestaciones (particularmente al seno delo OC de RI) de repliegue sobre sí, de actitudes que conducían a dar vueltas alrededor de las dificultades en el seno del SE (Secretariado del Órgano Central, la CE de RI), que se acompañaban de un rechazo a informar a la CE (Comisión Ejecutiva) y de asociarla a la reflexión colectiva sobre estas dificultades, o aún de comportamientos militantes manifiestamente destructivos que era importantes identificar y combatir colectiva y políticamente... Y si en los primeros tiempos, el debate fue claramente comprendido como un debate necesario y vital para el conjunto de la organización (ver los informes de actividades de la Fracción), su validez fue rápidamente impugnada más o menos abiertamente por tres camaradas en un primer momento, antes que esta orientación fuera finalmente abandonada e incluso combatida como expresión de la existencia de un clan cuyo gurús sucesivos eran curiosamente identificados en la persona de los camaradas más determinados en la defensa política de apertura del debate al conjunto de la CCI. Esta visión que ve en una organización revolucionaria la existencia de gurús, no tiene nada que ver con el movimiento obrero, sino por el contrario, tiende a calcar lo que pasa al seno de las organizaciones burguesas y no es más que una visión sectaria. Efectivamente, en las sectas existen los gurús.
En este sentido, la actitud de nuestra Fracción se inscribe plenamente en la orientación y en la práctica que siempre tuvo la CCI en el interior como ante el conjunto del MPP, de apertura y de confrontación de las posiciones y análisis. Esta política es tanto más vital aquí en tanto que:
- Esta nueva crisis en la CCI sucede curiosa y casi inmediatamente a la de 1993, conduciendo a una situación de parálisis organizativa erigida en teoría (nominación de comisiones diversas destinadas a arreglar los problemas en lugar de la discusión, y a las cuales no habría más que tenerles confianza , no deberían sufrir ninguna crítica; teorización de los militantes hilo rojo infalibles, etc...)
- Ésta llega al paroxismo en el momento en que la situación internacional tiene una brutal aceleración sobre todos los planos (económico, guerrero y social) y reclama la intervención decidida y fuerte de los revolucionarios.;
Contrariamente al diagnóstico puramente despreciativo de la CCI consistente en afirmar que el BIPR se burlaría o no podría abordar nuestra actitud más que con el desprecio, es exactamente lo contrario lo que hemos podido registrar. En efecto, el debate ha sido muy abierto y lúcido sin doble lenguaje, no ha tenido la voluntad de desarrollar sus posiciones para dar cátedra, sino de explicarlas de una y otra parte, y aún menos la voluntad de decir nosotros tenemos la razón , o de buscar reclutar.
Ya en la respuesta rápida que el BIPR nos había dado sobre nuestra primera carta de alerta, habíamos podido constatar el hecho de que compartía, de forma muy responsable nuestra preocupación sobre la gravedad de las dificultades que tocaban a la CCI y su posible repercusión sobre el conjunto del MPP y de los elementos en búsqueda; la reunión no ha hecho más que confirmarnos, esta constatación.
Participamos por tanto en esta reunión convencidos de que el BIPR compartiría nuestra preocupación de apertura y de debate. Ello fue así: Ha manifestado y apoyado a todo lo largo de la discusión el principio de una discusión larga y seria, la preocupación de contribuir, a su nivel, contra el proceso destructor que conoce la CCI.
La discusión se ha desarrollado esencialmente alrededor de varios puntos, particularmente:
I.- CÓMO ANALIZAR LA CRISIS ACTUAL DE LA CCI
Nuestra fracción hizo primero un histórico de los hechos que habían conducido a lo que identificamos como una crisis grave en el funcionamiento y la comprensión del régimen interior de la organización. Hicimos igualmente un histórico en este marco, de nuestra constitución en fracción.
Sobre las razones de esta crisis, el BIPR no ha manifestado ninguna sorpresa. Señaló que sería erróneo aislar la crisis actual de las crisis precedentes. Es un proceso que hace falta analizar cuyas razones profundas se encuentran en las concepciones políticas de la CCI. El BIPR previamente nos había dirigido un texto presentando su análisis titulado Elementos de reflexión sobre la crisis de la CCI (publicado en el Boletín No. 7 de la Fracción). Evocaba este texto a fin de recordar que, según él, la razón más evidente de las dificultades que conoce la CCI desde hace muchos años y el carácter repetido de sus crisis había que buscarlos en su incapacidad para analizar la dinámica del capital. Este aspecto de la discusión no ha sido desarrollado posteriormente.
El estado actual de nuestra reflexión no nos permite zanjar tan rápidamente sobre la explicación tendiente a remontar las causas de las dificultades de la CCI (entre ellas la multiplicación de crisis continuas y serias) a sus orígenes y su constitución en Corriente. Habría el riesgo y nosotros estamos conscientes, de rechazar todo en nombre de la deriva actual, por grave que sea. En la historia del movimiento obrero, podemos constatar que la tendencia que hacía derivar la degeneración de la IC... a los errores del partido Bolchevique, nos solamente traducía un error de método (que consistió en aislar los fenómenos de su contexto histórico general), sino que conducía asimismo a graves resbalones que conducían a amputar ampliamente las lecciones a sacar para el futuro.
Pero en esta parte de la discusión, el BIPR llamaba nuestra atención sobre un cierto número de fenómenos a tomar en cuenta:
- En todas las crisis anteriores a la cuales la CCI ha estado confrontada, ha existido una tendencia que se impone cada vez más, a llevar la problemática planteada hacoa una cuestión de individuos y a buscar arreglar los problemas entre camaradas, entre camaradas y órganos dirigentes....
- Las crisis de la CCI han estado siempre enfocadas como crisis exclusivamente organizativas.
- Ellas han sobrevenido siempre curiosamente en un contexto general (situación económica, guerrera, social) particularmente aguda o en vísperas de sucesos importantes: así, la de 1993 surgió en vísperas de los movimientos sociales de 1995 y se prolonga hasta ahora. Pero, como lo ha remarcado el BIPR, había divergencias políticas serías y graves en el seno de la CCI frente a esta situación, encarnadas particularmente por RV. Estas divergencias han sido desviadas en beneficio de un debate exclusivamente orientado sobre las cuestiones organizativas internas.
- Frente a estas situaciones, la CCI ha tenido siempre una tendencia a adoptar una actitud de repliegue sobre sí misma y liberar una dinámica de personalismo y de sectarismo. Desarrolla entonces una actividad que no tiene ninguna relación con los problemas reales internos en el sentido político.
- Es evidente para nosotros que ha habido un proceso de eliminación de militantes. Una eliminación de la vieja guardia de la cual solo queda Peter.
Para el BIPR, este fenómeno se explica en parte por la concepción del funcionamiento y la importancia atribuida por la CCI a las reglas de funcionamiento como garantía de la unidad política de una organización revolucionaria. Pero plantea igualmente otros cuestionamientos, sobre los que nosotros no podemos quedarnos estancados. Es una de las tareas de la Fracción el de replantear estos elementos en un marco de comprensión global con miras a sacar las lecciones para el futuro.
Por lo demás, respecto al futuro de nuestra Fracción y teniendo en cuenta el grado alcanzado actualmente en la deriva política de la CCI, el BIPR nos pone en guardia:
el momento será breve, la tendencia a excluir está ya encaminada de manera irreversible: la conferencia será el pretexto para completar este proceso. Ser consciente de este fenómeno irreversible es vital para nuestra propia orientación en tanto que Fracción.
II.- EL FUNCIONAMIENTO DE UNA ORGANIZACIÓN REVOLUCIONARIA Y LAS REGLAS DE FUNCIONAMIENTO
Para el BIPR y nosotros compartimos sin reserva su argumentación,
las cuestiones organizativas por graves que sean en su expresión inmediata, ocultan siempre un problema político. Esta es una posición que se encuentra en el conjunto de los grupos de la izquierda en el movimiento comunista. A partir de ello es necesario medir las implicaciones incluso en la práctica cotidiana de las organizaciones comunistas. Es todo el sentido del combate llevado por las izquierdas , particularmente la Fracción Italiana y la Fracción alrededor de Bordiga. Es esto lo que la CCI actual se niega a reconocer cuando por ejemplo se niega en su práctica cotidiana a debatir con la Fracción (cualesquiera que sean los argumentos para justificar esta práctica)y mientras tanto se niega a reconocer la existencia de una Fracción en su seno.
Lo importante de este principio que en el origen de toda dificultad que existe un problema político mal planteado, mal cernido, mal resuelto, por lo que el BIPR nos hace parte de su experiencia propia:
es por esta razón que en cuanto a nosotros, no tenemos la pretensión de resolver los problemas mediante reglas disciplinarias formales. Esta visión de la CCI que consiste en destacar la disciplina por la disciplina en todo momento y particularmente en sus crisis organizativas, plantea un problema. En este momento de la discusión, el PCInt ha destacado un punto sobre el cual es necesario profundizar: El hecho de que los estatutos de la CCI quieran tratar de todo, siendo demasiado desarrollados y, debido a esto en lugar de ser una ayuda para la discusión, dan lugar a un juridismo excesivo que se vuelve una traba.
Para nosotros, en tanto que el problema no se resuelve, nos inclinamos por la discusión. Y si al final del proceso, se verifica que estamos ante dos posiciones irreconciliables, entonces la separación se plantea.
El BIPR como un todo, no rechaza sin embargo la disciplina organizativa y la defensa de un cierto número de reglas de funcionamiento: La CWO reconoce por ejemplo un derecho de tendencia y de fracción. Sin embargo, es unánimemente que el BIPR como un todo hace ampliamente de la discusión una prioridad para resolver los problemas en el seno de una organización revolucionaria.
III.- ¿QUÉ PERSPECTIVAS?
La preocupación emitida en esta parte por cada participante era prioritariamente: qué política tener para permitir que se desarrollara la discusión, tanto en el seno de la CCI con la Fracción, como entre el medio Político en el sentido amplio del término.
Hemos situado estas perspectivas a dos niveles:
Perspectiva de intervención en dirección de la CCI
Hemos sostenido nuestra voluntad de hacer todo por llevar el combate en el seno de la CCI con el fin de:
- Intentar influir sobre la deriva interna de la CCI,
- De contribuir a abrir los ojos de los militantes de la CCI, quienes, así lo estimamos, están en lo inmediato embarcados en una dinámica que consiste en seguir sin plantearse cuestiones frente a los OD de la CCI; y de ofrecerles así un polo de reflexión contra el peligro de que se hundan en la desmoralización y renieguen de su voluntad militante;
- Defender las adquisiciones organizativas y políticas de la CCI tal como la hemos construido y conocido;
El BIPR ha apoyado esta orientación:
ustedes deben continuar su combate contra las derivas actuales y por la restauración de las adquisiciones organizativas y políticas de la CCI. Nos puso sin embargo en guardia respecto a nuestra actitud: El problema actual planteado al conjunto del medio revolucionario es el de
construir para y en el futuro. Ustedes corren el riego de enfrentarse a querer hacer tabla rasa del trabajo pasado.
Nosotros hemos intervenido afirmando que el BIPR debía medir plenamente que tiene en la situación actual una responsabilidad política fundamental: no solamente respecto al conjunto del medio político, de la CCI, sino también (y nosotros estamos todos de acuerdo en ello) frente a los elementos en búsqueda de clarificación y vacilantes ante la cuestión del reagrupamiento (más ampliamente del partido).
En este sentido, manifestó su determinación para implicarse en el proceso en curso:
- Desarrollando su análisis del proceso en el cual se ha comprometido la CCI; en lazo con nuestra Fracción,
- Interviniendo a través de la prensa tantas veces como sea necesario sobre las cuestiones políticas de fondo.
El BIPR nos ha recordado, que para él, hasta ahora, la CCI forma parte del MPP y representando el ala idealista. Sin embargo, como tal, esta organización no puede en ningún caso, participar en el proceso que conduce a la formación del futuro partido. Para el BIPR, la crisis actual no es un relámpago que estalla en un cielo azul; hace parte de un proceso verificable, sobre el plano político, de derivas cada vez más marcadas hacia el idealismo y un encerramiento en las soluciones organizativas.
Pero actualmente, ante las repetidas crisis internas que ha conocido desde hace varios años y en vista del tipo de respuesta que ha dado, particularmente mediante las políticas que lleva a cabo ante quienes, en su seno, expresan desacuerdos, puede tener una duda sobre este plano y la cuestión que puede plantearse es: ¿ Es que la CCI no está en camino de volverse una traba para el desarrollo del MPP y en particular frente a la reflexión entre los elementos y minorías en búsqueda que surgen de la clase obrera?. En función de la respuesta que se de a esta cuestión, la cual depende de la evolución del proceso de derivas que conoce la CCI, el BIPR podría ser conducido a zanjar, a adaptar su actitud y eventualmente, a modificar su política en dirección a la CCI.
Es actualmente un problema al cual se encuentran confrontados los militantes de la CCI. Pero si nosotros concluimos que la CCI se ha convertido en una organización no valedera, entonces nuestro objetivo será hacer todo para empujar hacia su desaparición.
Perspectivas de trabajo entre el BIPR y la fracción
Contrariamente a las mentiras divulgados por la CCI sobre la visión sectaria del BIPR, toda la discusión ha estado atravesada por una real voluntad de confrontar los puntos de vista, antes de dilucidar sobre eventuales acciones comunes. El BIPR ha marcado una preocupación muy clara de confrontar los puntos de vista particularmente sobre las cuestiones de funcionamiento y más ampliamente sobre la cuestión de la formación del partido.
no pretende ser el partido comunista internacional (la CCI debería reflexionar sobre esto).
Se puede hacer un trabajo con otras organizaciones.
En este sentido, el BIPR ha apoyado la idea de continuar los intercambios entablados con nuestra fracción, particularmente a nivel de la organización de próximos reencuentros comunes y regulares.
Es en este marco que expondremos regularmente el avance de nuestra reflexión concerniente al balance de la (de las) crisis de la CCI; porque estamos convencidos de que el BIPR sabrá enriquecer este trabajo gracias a la perspectiva de que se beneficia, pero igualmente porque es uno de los grupos más al tanto de las dificultades y de crisis que han recorrido a la CCI, es uno de los mejores armados en la tradición de los grupos de la Izquierda Comunista.
Es igualmente en este marco que el BIPR ha aceptado el principio de la publicación eventual en sus columnas, de artículos provenientes de nuestra Fracción, si la CCI se oponía a tales publicaciones. Se comprometió sobre este plano con ciertas condiciones que nosotros compartimos plenamente: introducir estos artículos o acompañarlos de sus propios análisis y comentarios.
CONCLUSIÓN
Saludamos el esfuerzo hecho por el BIPR porque ha sido en una atmósfera fraternal y de gran seriedad en la que se ha llevado a cabo esta reunión. Este primer encuentro debe continuarse y no puede más que dar nacimiento a un trabajo fructuoso.
Nosotros nos presentamos a esta reunión igualmente para escuchar lo que el BIPR pensaba de esta crisis. Convencidos de que jamás se ha situado en el exterior de las diversas crisis pasadas que la CCI ha conocido y convencidos de que sabría recurrir a la historia del movimiento obrero sobre estas cuestiones.
No nos hemos equivocados en la orientación adoptada de dirigirnos al Medio Político más consecuente.
El BIPR no ha vuelto la espalda a la CCI y nuestra Fracción; ni ha planteado realizar un juicio exterior sobre los problemas expuestos. Por el contrario, se ha implicado sin concesión, contribuyendo de forma esencial a la reflexión que hemos emprendido.
En este sentido, esta reunión no constituye una actitud inédito de una u otra parte; revela una actitud histórica y de primera importancia para el movimiento obrero. Renueva con las tradiciones del movimiento obrero pasado. Confirma la validez de la política de la discusión y de la confrontación en el seno del movimiento revolucionario con miras al reagrupamiento de las energías militantes. Todavía hace falta cruelmente, pero esta experiencia confirma que esta política es posible y necesaria. Es en todo caso la convicción que se ha expresado a lo largo de esta reunión por parte del conjunto de los participantes.